El valor de la presencia y de la amistad gratuita

Cuando en julio de 2013 surgió la invitación de manera espontánea para visitar el desierto de Sáhara Occidental (antigua provincia española), no fuimos conscientes de la realidad a la que nos enfrentábamos.



El viento, la arena y la soledad del desierto han ido conformando una situación dura en los últimos años de ocupación que ha dejado a los saharauis en una posición difícil.

Nos llevamos, en las dos semanas que íbamos a permanecer allí, una visión lo más completa posible de la situación del Sáhara.

Pero también los paisajes, las dunas, el calor y la hospitalidad del pueblo saharaui, sus costumbres y tradiciones, su religión. Durante los días que estuvimos pudimos vivir el ramadán, asistir a la ruptura del ayuno con varias familias y participar, como observadores, de la oración de los viernes.
 
La situación de la iglesia es complicada: no pueden predicar, no pueden canalizar ayuda humanitaria, no pueden bautizar… cualquier actividad se puede convertir en motivo de expulsión. ¿Qué hacen entonces los dos únicos misioneros católicos autorizados para estar en todo el Sáhara Occidental? , pues nada menos que ser presencia cristiana y testigos del sufrimiento de un pueblo, acompañarlos y apoyarlos en su día a día, atender a todo aquel que se presente en la puerta de la iglesia, incluida la población marroquí, celebrar misa para los trabajadores de la Minurso y todos aquellos cristianos (evangélicos, luteranos, anglicanos y católicos) que por motivos de trabajo se encuentran en la región.

En definitiva un viaje que nos enseñó a rezar mientras oíamos la llamada a la oración del muecín, a compartir con los más olvidados por la comunidad internacional, a escuchar su lamento silencioso y silenciado durante casi 40 años, a estar atentos a la rabia con la que están creciendo las generaciones jóvenes y a ver una iglesia comprometida y abierta que ha sellado una alianza con el pueblo saharaui que dura ya 60 años.

(Extracto de un artículo publicado en la Hoja Informativa 278)