Setenta delegadas y delegados
en representación de la Fraternidad Laica de Carlos de Foucauld de diversos
países de nuestro continente americano, reunidos del 01 al 08 de Febrero de
2015 en la ciudad de Caracas, Venezuela, hemos compartido, discutido y orado
las realidades en las cuales vivimos y de las cuales hacemos seguimiento con
base en nuestra espiritualidad nazarena. Distintas personalidades nos
acompañaron, congregaciones religiosas y sacerdotes, quienes gentilmente nos
dieron sus impresiones en nuestras reflexiones.
Nos
pronunciamos como signo de solidaridad con situaciones y realidades en torno de
las cuales consideramos un imperativo hacer un llamado a la opinión pública en
general.
Respaldamos
las medidas gubernamentales que buscan la inclusión de los sectores más
desfavorecidos de la población, que se viven en países como Cuba, Ecuador,
Argentina, Bolivia Brasil, Uruguay, Paraguay, Nicaragua, Chile, Honduras y
Venezuela, cada uno con sus particularidades.
Hemos visto con preocupación cómo en Brasil cada vez con mayor
frecuencia se tiene que hacer uso de la fuerza
mediante prácticas represivas, que llegan a extremos intolerables para
la población más vulnerable.
En Venezuela
desde hace un año se han venido dando las “guarimbas”, motines impulsados por
sectores que no simpatizan de las medidas que toma el gobierno actual y con las
cuales busca incluir en sus servicios y atención a toda la población del país.
Esto trae lamentablemente a nuestra memoria lo que se vivió en Chile, cuando a
inicios de la década de los setenta, intereses
económicos transnacionales propiciaron situaciones de acaparamiento con
el fin de crear una mala imagen del gobierno de Allende, para tejer un telón de
fondo que justificara el golpe de Estado con toda la represión vivida en este
período de dictadura, que no deseamos nunca más para ningún país del
continente.
Es motivo de
indignación la manipulación que evidenciamos por la mayor parte de los medios
masivos de comunicación en varios de nuestros países, que muestran los procesos
organizativos populares de los gobiernos más progresistas como fallidos, siendo que verificamos, por ejemplo para el
caso venezolano, un panorama muy diferente sobre la realidad, con base en las
opiniones de los delegados asistentes al encuentro, además de personas del
común, y también a partir de visitas a empresas de producción socialista y
cooperativa.
Hemos
considerado con dolor el caso de Ayotzinapa, México, en relación con los 43 estudiantes
desaparecidos a finales del año pasado, hecho que no tiene ninguna
justificación ante el mundo y en el que está implicado el gobierno de
turno. La resistencia y valentía de las
familias afectadas está logrando que la ONU utilice sus herramientas para que
este tipo de crímenes no queden en la impunidad.
Analizamos con
preocupación que, según encuesta reciente de Amnistía internacional, en México
el 64% de su población abrigaría el temor de ser torturada en caso de ser
custodiada por la policía. El aumento en
el 600% en los últimos 10 años de los casos de desaparición forzada son un
indicativo de que se intenta aplicar prácticas que igualmente han hecho carrera
en otros países como Colombia, en el cual, según datos del Centro Nacional de
Memoria Histórica de ese país, solamente entre 2002 y 2013 se han dado
veinticinco mil casos de desaparición forzada, para hablar solamente de este
tipo de delito. Seis millones quinientas
mil víctimas de su conflicto armado interno son reconocidas por el Estado,
cifras deplorables que claman justicia al cielo. Hacemos votos porque los
diálogos de paz entre este gobierno y la guerrilla de las FARC en La Habana,
lleguen a buen término y puedan ser refrendados por el pueblo, de tal manera
que se supere el actual escenario de violencia y deshumanización, y se pueda
pasar a etapas de un desarrollo más digno e incluyente para todos.
Nos
solidarizamos y comprometemos a acompañar con nuestro esfuerzo, empeño y
creatividad de que somos capaces, las situaciones de inequidad e injusticia que
viven las poblaciones donde hacemos presencia.
Como dice nuestro fundador el beato Carlos de Foucauld, no podemos ser
“perros mudos” ante tantas situaciones de iniquidad que aún se viven a lo ancho
y largo de nuestro continente.
Invitamos a
que sean el diálogo, la voluntad política y la justicia, los criterios para la
toma de decisiones efectivas por parte de nuestros gobiernos, para que se
puedan encaminar nuestros pueblos por senderos de paz con justicia social e
inclusión.
DELEGADAS Y DELEGADOS
AL ENCUENTRO CONTINENTAL
DE LA FRATERNIDAD
LAICA DE CARLOS DE FOUCAULD
CONTINENTE AMERICANO
Fraternidad Laica Carlos de
Foucauld:
“ la fraternidad laica desde 1950, agrupa a
mujeres y hombres de toda etnia, de todos
los medios sociales y de estados de vida diferentes, quienes, tras las
huellas de Carlos de Foucauld, quieren ayudarse para seguir a Jesús y vivir el Evangelio.
La fraternidad nació en la Iglesia Católica. Pero está abierta a todos
los que se adhieren al mensaje del
hermano Carlos. “ ( Camino de Unidad)
En América, la fraternidad está presente en: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa
Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Haití, México, Perú, Uruguay, y Venezuela.
