Lo que ocurre:
Como ciudadanos/as diariamente realizamos multitud de transacciones y decisiones donde está presente la moneda de curso legal, el euro. Si observamos
- Por una parte, la forma en que se nos va ordenando el sistema para el pago de determinadas compras o servicios que utilizamos (luz, agua, teléfono, electricidad, compras, ….) requiere que dispongamos de una cuenta bancaria.
- De otra, para el cobro de determinados ingresos como pensiones y salarios, se nos obliga a que facilitemos nuestro número de cuenta corriente. Nos vemos atrapados por las entidades financieras de las cuales, a consecuencia de la crisis, nos hemos enterado de la manera en que han actuado o están actuando.
- Las Cajas de Ahorro rompieron su misión implícita de beneficiar a sus impositores y su entorno (obra social). Sus representantes las pusieron en la picota al realizar inversiones especulativas y establecer prebendas para sus direcciones y órganos de representación. Han abusado de la confianza de sus impositores.
- Por otra parte, los bancos, por el sistema económico en que nos encontramos, tienen una necesidad permanente de beneficios. Ello enriquece a los propietarios y, en numerosas ocasiones, a su dirección.
Todo ello ha llevado a que, como ciudadanos, estemos cargando con los desatinos que han producido responsables de estas entidades bancarias. Fondos de rescate que han desviado dinero público hacia lo financiero y no hacia las necesidades y prioridades de nuestra sociedad donde, un gran número de personas, se han quedado sin empleo.
Lo que podemos hacer
Los “pequeños” fondos de que disponemos hemos de pensar en manos de quién están y para qué están siendo utilizados. Muchas veces, las entidades financieras, para ganar más dinero, en vez de dedicar su fondos a inversiones productivas de su entorno (pequeños empresarios, grupos que trabajan por la exclusión social, proyectos de mejora medioambiental,…) dedican “nuestro” dinero a inversiones especulativas o de destrucción (armamento, industria química, nuclear,….). Para hacer frente a esta realidad, ha ido apareciendo a lo largo del tiempo banca alternativa que podemos definir como BANCA ETICA.
En estos momentos podemos considerar que en España hay tres realidades diferentes: la denominadas Cooperativas de Crédito, Triodos Bank y Banca Popolare Ética Italiana. Voy a comentar estas dos últimas dado que el primer tipo de entidades son más conocidas por todos.
Tríodos Bank es una banca ética establecida desde el año 1980, inicialmente en Holanda y en 2004 comienza su actividad en España. Es un banco construido desde arriba hacia abajo pero con unos fuertes principios éticos. Hay un compromiso real y contrastado de que la entidad, con el dinero depositado por sus clientes, sólo prestará a empresas y proyectos de sectores
sostenibles de la economía real, que aportan un valor añadido social, cultural y medioambiental. Es la entidad financiera ética más establecida en España (por las oficinas, un número de 18, y por el tipo de servicios que ofrece).
sostenibles de la economía real, que aportan un valor añadido social, cultural y medioambiental. Es la entidad financiera ética más establecida en España (por las oficinas, un número de 18, y por el tipo de servicios que ofrece).
Banca Popolare Ética Italiana (BPEI). Esta entidad financiera, que es una Cooperativa de Crédito Italiana, está construida desde la participación de las personas socias en los diferentes territorios (GIT –grupos de intervención local-), que luego se agrupan en zonas territoriales (España está representada). El origen de esta entidad fue el proyecto de puesta en marcha, en España, de una Cooperativa de Crédito que se llamaba FIARE. Finalmente, las personas que construyeron Fiare, decidieron confluir en la Cooperativa Italiana.
En estos momentos BPEI está presente mediante dos oficinas bancarias (Bilbao y Barcelona) y las personas particulares pueden establecer depósitos bancarios a plazo fijo. Todavía no se pueden tener cuentas corrientes con la operatoria que estas permiten.
BPEI es una banca Ética que, por una parte, impulsa el desarrollo y compromiso de las personas en la construcción de una entidad financiera diferente. Por otra, los fondos que depositamos en la misma, se invierten en empresas y asociaciones que desarrollan proyectos de carácter social, medioambiental y de colaboración con los países en vías de desarrollo. Hay una transparencia total y la captación de fondos, así como el destino de sus inversiones, se pueden consultar directamente en la web de Fiare.
Nuestra actuación
La Fraternidad Secular ha hecho opción de apoyar el proyecto de implantación de BPEI y, desde el mes de Julio, somos una entidad que participamos de la Red Valenciana (Fiare Xarxa Valenciana) que participa en el proyecto Fiare-BPEI.
Además, algún miembro de las Fraternidades locales (Valencia, Málaga), participa en la construcción y el funcionamiento territorial de BPEI. Sería importante que, desde cada Fraternidad, más personas apoyáramos las diferentes realidades territoriales de esta Banca Ética.
Entiendo que la banca ética es un pequeño lugar que contribuye a la construcción de ese Reino de Dios. Realidades en las que, como Fraternidad, hemos de comprometernos y, en la medida de lo posible, difundir entre las personas y entidades con las que tenemos relación.
Puedes obtener información:
(Artículo publicado en la Hoja Informativa 278)
